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Las personas en situación de insolvencia descubren experiencias negativas, incluso sienten que su vida está completamente destrozada cuando no pueden superar deudas.

Una nueva vida después del fracaso económico

La ruina económica puede destruir la autoestima o fortalecer a las personas y familias que se encuentran en situaciones de endeudamiento. Las posibilidades de recuperar valores y aprender de los malos momentos disfrutando de las cosas más sencillas, es posible a pesar de los acontecimientos enumerando las vivencias que muchas veces pasan inadvertidas, como:

  • Bienes materiales: la percepción de los objetos o bienes de lujo varía después de vivir graves situaciones, para valorar otros hechos personales. Desaparecen las envidias y el anhelo constante de posesión de cosas materiales, por los cuales se pagan a plazo importantes sumas de dinero con el afán de tener cada día más, sin poder superar deudas
  • Créditos y préstamos: el materialismo conlleva excesos de gastos que implican mayores inversiones, para acceder a todos los placeres de la vida. Cuando las deudas sobrepasan los ingresos mensuales del grupo familiar y no se pude hacer frente a los pagos se vive el asedio de los acreedores, aprendiendo a no caer nuevamente en financiaciones imposibles de cumplir.
  • Relaciones personales: en los momentos más difíciles se conocen los verdaderos amigos, porque las apariencias engañan cuando el poder adquisitivo disminuye, destruyendo parejas y amistades. Una Segunda Oportunidad permite a los deudores recuperar sus relaciones y su actividad empresarial, desde la entrada en vigor de la nueva legislación concursal.
  • Pequeñas cosas: superar deudas ayuda a crear conciencia sobre la importancia de las cosas más insignificantes, que pasaron inadvertidas en otras etapas de la vida. Analizar detenidamente el derrumbe económico, ayuda a cambiar la visión real sobre la vida.
  • Campañas financieras y políticas: caer en la creencia de los créditos a largo plazo o dejarse manipular, por las múltiples campañas que se realizan es cada vez más frecuente, aumentando los riesgos de endeudamiento de miles de familias. Recuperar la confianza personal dependerá también de superar deudas, para crear emprendimientos nuevos.
  • Situación de insolvencia: recuperarse de estos estados económicos es factible, con las ventajas de la Ley de Segunda Oportunidad y el concurso de acreedores que permiten un nuevo inicio laboral o personal. El descrédito social y familiar que se padece afecta la vida de miles de personas, quienes ahora pueden volver a empezar desde cero emprendiendo una actividad empresarial, aumentando su autoestima.