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Comenzar de nuevo es una necesidad para miles de personas, empresas y autónomos que se acogen a la Ley de Segunda Oportunidad, por deudas o situaciones límites.

¿Cuándo acogerse a la nueva legislación?

Las ventajas que ofrecen representan una solución para los emprendedores, que se enfrentan a posibles liquidaciones de sus activos. Diversos recursos se pueden plantear en la justicia, cuando se busca refinanciar la deuda pendiente para alcanzar acuerdos con los acreedores.

Recuperar la tranquilidad, evitar aspectos negativos de la vida diaria por deudas, problemas psicológicos, insomnios y acosos telefónicos de las entidades financieras es posible con la declaración concursal de acreedores, que prevé esta Ley de Segunda Oportunidad.

Nuevas demandas por impagos, embargos o ejecuciones hipotecarias, permiten resolver con la eficaz actuación de los letrados diferentes situaciones muy complejas, entre ellas:

  • Domiciliar pagos en el banco.
  • Evitar embargos en cuentas bancarias.
  • Solucionar acosos constantes por teléfono.
  • Recuperar la actividad empresarial o laboral.
  • Ejercer los derechos como ciudadano con la Ley de Segunda Oportunidad.

Desde el mes de enero de 2016, se encuentra en vigor esta norma que ofrece grandes ventajas a los deudores, para presentar solicitud de exoneración de deuda ante la justicia. Familias, empresas, autónomos o particulares con estados de insolvencia cuando no pueden hacer frente a sus obligaciones, tienen la oportunidad de recurrir legamente para comenzar emprendimientos desde cero.

Requisitos para una nueva oportunidad

Una norma innovadora que se equipara a la declaración concursal,  dependiendo de las necesidades de personas físicas que antes de la mencionada legislación, respondían con su patrimonio de por vida ante deudas.

Financiación o renegociación de pagos mensuales liberarán al deudor en este proceso concursal, hasta satisfacer en la totalidad el capital.

Los requisitos de la Ley de Segunda Oportunidad presentan condiciones esenciales, entre los más destacados:

  • Liquidación de bienes por deudas contraídas.
  • Actuación de buena fe del deudor.
  • Conclusión del concurso ante insuficiencia de la masa de acreedores.
  • No ser declarado culpable los diez años anteriores por falsedad documental, deudas con Hacienda o Seguridad Social.

Deudas canceladas indican los beneficios más relevantes de esta norma, que no podrán evitarse en hipotecas, divorcios o créditos subordinados y ordinarios, así como relacionadas con administraciones públicas.

Los beneficiarios de deudas hipotecarias son exonerados del pago por cláusulas suelo, cumpliendo los requisitos previstos.

Nuevas opciones potencian las ventajas que propone la Segunda Oportunidad, para los deudores que se acogen a los márgenes que brinda la Ley.