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La clave para evitar posibles dependencias de los créditos por préstamos urgentes se encuentra en diferentes alternativas legales, como el concurso de acreedores o la Ley de Segunda Oportunidad.

¿Cómo se genera la adicción a los préstamos urgentes?

La necesidad que provocan las deudas en la vida de las personas, convierte en indispensable la solicitud de préstamos urgentes. Reconocida como adicción en muchas personas porque existe una necesidad de solventar pagos, es necesario conocer las diferentes opciones que la actual legislación presenta en casos de endeudamiento.

Las graves consecuencias de la crisis han expuesto a miles de personas a una situación económica límite, donde la prioridad para muchos ha sido contratar créditos que ofrecían los bancos, entidades y cajas.

Campañas publicitarias con propuestas tentadoras, impulsaron a gran parte de la población a financiar grandes sumas de dinero y volver a solicitar préstamos urgentes para pagar los anteriores.

Un deudo-adicto está convencido que puede adquirir bienes constantemente, olvidando sus obligaciones crediticias y el pago de altos intereses, que en ocasiones, supera el capital inicial solicitado. Las demandas judiciales, acosos telefónicos y escritos por cobro de deudas cuando no puede cumplir mensualmente, son algunos de los problemas más frecuentes que deben enfrentar.

La cultura del crédito potenciada por las campañas para que las entidades bancarias obtengan mayores réditos económicos, ha generado “la burbuja del crédito” difícil de solucionar.

Comenzar de nuevo como primera opción

El aumento de la listas de morosidad en todo el país, se suma a los fondos buitres y el contexto socio-político que acosan a los deudores. Este sobreendeudamiento que viven muchas familias o empresas, reduce considerablemente los ingresos económicos y disminuye el poder adquisitivo de la población en general.

Surge la imperiosa necesidad de encontrar una respuesta, para evitar la desesperación que vive el deudo-adicto cuando no puede pagar las hipotecas, tarjetas de crédito o intereses y decide volver a pedir préstamos urgentes superando con las cuotas mensuales sus ingresos.

Vidas destrozadas por la cultura del crédito, ahora pueden revertir su situación económica y empezar de nuevo como emprendedores, con las posibilidades que brinda la ley:

  • Acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad, que permite alcanzar un acuerdo de pagos o la exoneración y liquidación de la deuda.
  • Solicitar Concurso de Acreedores con quitas o disminuciones del capital hasta el 50% o menos, según el convenio.

Desde el 1 de enero de 2016 ha comenzado una etapa nueva para evitar los préstamos urgentes y desintoxicarse de este tipo de dependencia.

Resolver satisfactoriamente el estado de insolvencia es la mejor opción para esta adicción al crédito, que afecta la vida personal y familiar con graves consecuencias en el patrimonio.

El consumo de créditos superfluos expone a la dependencia, obligando a continuar en el peligroso espiral de nuevos préstamos que condicionan los ingresos mensuales, asfixiando económicamente al deudor.

Una opción para terminar definitivamente esta etapa, será  consultar con los letrados las alternativas judiciales que pueden dar respuesta a las deudas. Despachos de abogados ofrecen una salida al deudo-adicto y nuevas opciones legales.